Cris

Cuando la mejor opción es el Stand by

Estos están siendo días de mucho aprendizaje. Y de mucho autoconocimiento.

Creo que según vas avanzando como runner, empiezas a preocuparte por cosas que siendo sedentario no prestas atención.

Te conviertes en una enciclopedia. Anatomía, nutrición, topografía y hasta en historia (los quesitos naranjas del Trivial Pursuit ya no son un problema cuando sale una pregunta sobre atletismo). Te aprendes las calles de ciudades donde vas de turismo a golpe de zapatilla.

Esta semana, he conocido partes de mi cuerpo y funcionamiento del mismo que desconocía por completo.

No había oído hablar de la cintilla, la fascia lata y demás músculos que forman la pierna en mi vida. Y aquí me veis… Sabiendo hoy que ese pequeño dolorcillo que tenía cuando hacía el gesto de la zancada y que he hablado tanto con mis compañeros de trabajo en realidad era un aviso que me estaba dando mi cuerpo de que algo no iba bien y tenía que ponerle remedio. Que mi cintilla y la fascia lata estaban sufriendo una tensión que no era normal y ahora me ha obligado a parar.

Hoy, como todos los miércoles, tocaba entrenamiento con los Tigers; obviamente no he entrenado, pero no he podido evitar ir a verles y abrazar a Carol. Bueno, y malcriarles un poquito con unos Manolitos.

He aprovechado un poquito para escuchar los consejos de Adrián.

Estiramientos, visita al fisio para que de masajes y que ayude a la recuperación de las fibras musculares evitando la calcificación de esa zona.

Me ha recomendado el uso del “roller foam” y ayudar a bajar la inflamación con una botella congelada, que además del frío va masajeando.

Si os soy sincera, me puede la impaciencia. Tengo unas ganas de correr tremendas y está siendo todo un ejercicio de paciencia que no me estoy reconociendo.

Cómo me ha dicho Adrián y Agus, calma… Calma.

Pero os doy un punto de positividad. Ya no hay dolor, o es un dolor leve/moderado, más bien. Antes temía bajar y bajar las escaleras, ahora ya no.

Quiero ser cauta y no emocionarme demasiado pronto, pero veo poder estar lista para la media maratón de Salamanca. Siento que rozo la línea de salida con los dedos.

Me toca hacer los deberes y ponerme las pilas en la asignatura que más se me atraviesa. La FUERZA. Tengo que tener unas piernas fuertes para enfrentarme a los kilómetros que me quedan por delante.

Veremos como evoluciono en esta semana.

Crucemos los dedos, rezad a la diosa Niké y focalizaádme entre todos, de nuevo, en el cajón de salida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *