Cris

“Miércoles de series, y no hablo de Netflix”

Nos encontramos en el ecuador de la semana y Carol y yo comenzamos a sentir en las piernas esa carga de kilómetros semanales a los que no estamos acostumbradas.

Hoy tocaba entrenamiento con nuestro grupo en Tigers Running Club, parece que entrenar en grupo hace más llevadero el entrenamiento.

Yo estoy acostumbrada a entrenar sola y os aseguro que es un subidón entrenar con más gente. El buen rollo, el compañerismo, los ánimos… Esas cosas te animan a apretar el ritmo a darlo todo sin dejarte nada en cada entreno y siempre, siempre con la sonrisa puesta.

Hoy hicimos una sesión de velocidad con un poquito de tortura de Agus que el disfraza con el nombre de ejercicios de fuerza. Sabemos que le gusta vernos sufrir.

Sabemos, o si no ya os lo digo yo; que incorporar sesiones de velocidad en nuestros entrenamientos nos ayudan a salir de nuestra zona de confort (esa que gusta tanto por que se está muy bien) y empieza a reclutar fibras musculares de contracción rápida que en las carreras de ritmos suaves no se utilizan.

Cansan una barbaridad, pero sentir que no te has dejado nada en el tintero da una maravillosa sensación de satisfacción al terminar.

Hoy Agus nos ha incorporado a la ya consabida sesión de series un ejercicio de aceleración/desaceleración. Ese ejercicio es una manera sencilla de activar esas fibras musculares que impulsarán tus futuros entrenamientos.

Este entrenamiento consiste en realizar una aceleración a un ritmo rápido en un tramo de unos 100-200 metros acompañado de un trote suave para recuperar de unos 300… No se trata de ir a muerte, si no de aumentar la velocidad de carrera de manera gradual, aumentando la cadencia. ¡Sin pasarse! Que luego viene el “óvalo”.

Terminamos el entrenamiento con series de 2000-1000-500 y 500-1000-2000.

O lo que es tener un buen día de sol para ir en manga corta por que te sobra hasta la vida con lo que quema un entrenamiento así.

A pesar del cansancio, de los malabares para compaginar, etc… Puedo deciros que esta experiencia está sacando una parte de mi que desconocía. De constancia, perseverancia y disciplina que hasta ahora no creí poseer. Más bien al contrario. Os juro que soy de las que siempre dejan las cosas a medias y se agobian y lo dejan a la primera dificultad. Y aquí estoy. Con una emoción inmensa ante algo que te lleva al límite.

Espero que os quedéis hasta al final. Por que quiero compartir con todos vosotros el subidón de adrenalina de ver el rumbo que está tomando esto.

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